Elizabeth,
Hoy todo se pone amarillo y yo vuelvo a ese dĂa. Al dĂa en que me dijiste que sĂ.
Ya van trece años desde que aceptaste ser mi novia. Trece años de tu risa, de tus silencios buenos, de esa manera tuya de hacer que cualquier lugar se sienta como casa.
Gracias por aquel sĂ.
Gracias por quedarte.
Gracias por llenarme la vida de luz, incluso en los dĂas que no eran fĂĄciles.
No te traje un ramo que se marchite. Te traje este jardĂn, para que lo abras cuando quieras y recuerdes que sigo eligiĂ©ndote.
Te amo
Crisber
P. D. Si ves pétalos cayendo, son para ti. Todos.